EL BARRO Y LA PINTURA COMO MEDIO DE EXPRESIÓN
Tras terminar mis estudios de arquitectura decidí explorar otros caminos.
Descubrí en la cerámica la manera de materializar mi imaginario arquitectónico.
A través de este material creo piezas escultóricas cómo murales y jarrones, otras más funcionales como mesas auxiliares y lámparas, que aunque funcionales no pierden ese carácter escultórico.
Me gusta situarlas en esa delgada línea que existe entre arte, artesanía y diseño.
Realizo mi propia obra así como piezas a medida para proyectos de interiorismo y arquitectura.
En mis piezas hay una clara influencia de mi formación como arquitecta.
Me gusta pensar que, de alguna manera, construyo pequeñas arquitecturas con mis propias manos.
No creo espacios para ser habitados pero si algunas piezas que los habitan.
Cada una de mis piezas nace del diálogo entre arquitectura y naturaleza, del juego entre el vacío y el volumen, entre la luz y la sombra…
Se caracterizan por un estilo geométrico que bebe de diferentes referentes y estilos arquitectónicos como el Brutalismo o el deconstructivismo.
Y el color…
La búsqueda concreta del color es uno de los hilos conductores en torno al cual gira toda mi obra.
La pintura me permite explorar y profundizar en ese campo y me ayuda a plasmar emociones y pensamientos a través del color, aplicando diferentes técnicas.
También utilizo el gres, trabajado a diferentes temperaturas para explorar nuevas tonalidades y texturas, algo que me permite respetar la esencia del barro y encontrar otras posibilidades cromáticas.
Cada una de mis piezas llevan un pedacito de mi.
Mi taller es el lugar en el que puedo crear y expandirme.
Aquí me permito seguir indagando con curiosidad siempre hacia nuevos caminos.
Aquí me sumerjo en el proceso de mis piezas de principio a fin.
Aquí comparto con otras personas la experiencia adquirida en mis años de trayectoria.